domingo, 19 de febrero de 2017

SHAMELESS

Acabo de abrir este blog, y tal como indica el titulo va dirigido a mostrar mis trabajos tanto en el mundo del modelado (utilizo 3dMax), como en el apartado de la postproducción.

Podéis visitar mi otro blog donde todas las semanas publico un capítulo nuevo de: La historia de la ciudad sin árboles relato que mezcla el terror...misterio...detectives...

Actualmente soy estudiante, por lo que espero que mis trabajos, a medida que avancen los estudios, sean de mejor calidad.
After EffectsNuke3D Max y Premier CS5 son los programas que actualmente utilizo.

Pero quiero empezar con algo diferente. Aunque también escribo y dirijo cortometrajes, no soy (ni me gusta) hacer de crítico ni de cine ni de series de televisión.

Por lo que las siguientes líneas no me gustaría que se tomasen como “crítica” tal cual se conoce. Porque no lo son.

En fin.

¿Quién no conoce la serie estadounidense Shameless? Serie por cierto inspirada en otra británica del mismo título y probablemente menos conocida. Pero tampoco quiero entrar en esa discusión. 

Imagen extraída de Google


Hasta ahora he sido seguidor de esta serie estadounidense. Me gustaba el ritmo vertiginoso de los capítulos...las historias entrecruzadas de todos y cada uno de los personajes... en fin que tampoco se puede negar que es un producto de calidad.

Pero desgraciadamente ha llegado un punto en el que he dicho: BASTA!!!!! Si en temporadas anteriores abrigaba la esperanza que Fiona y los suyos pudiesen salir adelante en la vida, ahora me niego a querer saber más de los Gallagher. No voy a contar nada que pueda resultar un “spoiler”, pero no puedo aguantar ni un solo capítulo más viendo como todos y cada uno de los miembros de esta familia episodio tras episodio, se hunden cada vez más en la mierda. Como echan a perder todas las oportunidades que se les cruzan en la vida de salir adelante, de labrarse un futuro mejor. Como se recrean en su propia mierda, incluso parecen echarla de menos en cuanto asoman un poco la cabeza de lo que es el estercolero de vidas que llevan.

He decidido dejar de ver la serie. No puedo. Quizá mi estado de ánimo también sea un inconveniente a la hora de ver esta serie. Pero me niego a ver todas las semanas a una panda de ineptos, porque al final los Gallagher son unos ineptos, que son incapaces de sacrificarse en lo más mínimo por salir adelante.


Imagen extraída de Google


Resulta desolador que al final lo que predomine en la serie sea el hecho de que prefieran vivir y morir entre cucarachas y drogas antes que sacrificarse un poco.

En esta vida todo es sacrificio, y ello conlleva que, nos guste o no, para poder conseguir unas metas desgraciadamente en ocasiones tenemos que dejar algunas cosas de nuestra vida atrás.


En fin, lo dicho. Esto está muy lejos de ser una crítica. No lo pretendo. Solo se trata de un pensamiento… una reflexión personal después de haber visto los últimos episodios de la temporada 6.      

martes, 14 de febrero de 2017

CAPÍTULO 23 ESPERANDO A MARTA


Hacía mucho frío. La temperatura había descendido de un día para otro al menos diez grados. Si el invierno estuviese más adelantado se podría pensar incluso que existía la posibilidad de que llegase a nevar. Lo cual no era del todo una idea descabellada. 
Cierto era que los inviernos pasaban últimamente sin que los ciudadanos de la ciudad sin árboles tuviesen la oportunidad de disfrutar de la nieve tanto como les gustaría. 

https://pixabay.com/


Hacía más de diez años que no caía prácticamente ni un solo copo de nieve en las frías y tristes calles de la ciudad. Recordaban que la última gran nevada causó graves problemas de tráfico, así como cierres de colegios…problemas en los servicios básicos…pero la gente, en líneas generales, adoraba la nieve. El relajante tono blanco que cubría los tejados, los bancos en las calles, los techos y capós de los coches durante un par de días, a lo sumo tres, otorgaban a la ciudad un color distinto al habitual gris mortecino. Aquel color blanco, de aspecto virginal, parecía incluso afectar de manera positiva en el estado de ánimo de los ciudadanos, concediéndoles durante ese breve espacio de tiempo una agradable sonrisa en sus rostros. Pero como se ha dicho anteriormente, eso no ocurría desde hacía ya diez largos años.

R aguardaba tranquila y pacientemente en la puerta de la librería desde hacía unos cinco minutos. Cubría su cuello una bufanda de color negro, que caía a continuación por el pecho y se perdía por dentro del abrigo, del mismo color, completamente abrochado. Su inseparable sombrero Fedora, las manos guardadas en los bolsillos, y su mirada perdida. Pensaba en Marta, y en todo lo que había ocurrido en los últimos días, y por todo lo que la joven había pasado. Se movió ligeramente unos pasos, quedando de espaldas a más o menos tres metros de la puerta principal de la librería.

Al final, la firma de libros no se realizó el día que Ana le dijo, sino que por motivos ajenos a la propia escritora, el acto se había retrasado varios días. La escritora no le llamó por teléfono, sino que le comunicó la noticia personalmente, acercándose ella misma a la oficina el mismo lunes por la mañana. Tomaron café en la cafetería a la que R acudía cada mañana. La escritora no estaba excesivamente molesta por el aplazamiento. Aunque reconocía que ese tipo de desplantes no le gustaba demasiado al público. En la misma cafetería, el detective explicó más o menos por donde y como dirigía la investigación sobre la muerte de Pedro. La mujer asintió con la cabeza y escuchó lo que R le contaba, y al salir de la cafetería, justo cuando se despedían le dijo que confiaba en él. Qué se había informado y había descubierto que lo precedía cierta fama de cumplidor y de persona seria y honrada. Se despidieron con un estrechamiento de manos. R creyó que en aquel saludo (despedida en aquel caso) sentiría la fuerza, disimulada seguramente, del hombre que antaño fue la escritora. Sin embargo, se encontró con una piel delicada, suave, y tan solo una femenina presión al juntar las manos.

Levantó la mirada y encontró a Marta al otro lado de la calle, acercándose al paso de peatones para cruzar. Dejó a un lado de la memoria la reunión con la escritora, y se centró en su hija. La observó en silencio desde la lejanía y el ancho de la calle. Observando su caminar. Aquel caminar lento, pesado, con la mirada clavada, cómo perdida, en el suelo. Las manos en los bolsillos del abrigo, el cuerpo ligeramente encogido y la cabeza protegida con un gracioso sombrero azul de lana. 

Un caminar adoptado sin duda alguna tras los acontecimientos acaecidos en los últimos días. Pero que R, como padre, esperaba que desapareciese gradualmente, y que el habitual y jovial paso de su pequeña volviese de nuevo. Avanzó un par de pasos, y poco después la joven se abrazó a él. Un abrazo cálido, sincero, algo infantil. Él aguantó el abrazo todo el tiempo que ella necesitó. Era consciente de lo duro que había resultado para la joven todo lo que acababa de pasar en su vida. Y él llevaba un tiempo queriendo ser su padre, más padre todavía. Deseaba que no pasasen tantos meses entre una visita y otra de su hija o de él mismo. Porque siendo sinceros: ¿Qué motivos existían para esas temporadas tan largas sin verse?

-¿Qué tal estás?- Preguntó el detective cuando el abrazo cesó. Marta llevaba de manera graciosa su pequeña nariz algo roja por el frío. Pero no contestó con palabras. Se limitó a encogerse ligeramente de hombros como dando a entender: “intento llevarlo R”.

-Todavía no ha empezado- dijo él señalando con la mirada hacia la librería.- ¿Te apetece un chocolate caliente?- Mostró una ligera sonrisa de ánimo hacia su hija, quien de nuevo no volvió a utilizar las palabras para responder, sino que asintió con la cabeza. A continuación se aferró al brazo de su padre y se dirigieron hacia una cafetería cercana.- Isabel quiere que vengas hoy a cenar. Está preparando tu plato favorito.

Marta miró con una ligera sonrisa a su padre.

-¿Y cómo sabe ella cual es mi plato favorito?- preguntó al final en un hilo de voz y apoyando su cabeza en el brazo izquierdo de su padre rompiendo así el silencio. Agradecía, en silencio, a su padre el esfuerzo que estaba realizando. Como se lo agradecía igualmente a Isabel.

-Ella no lo sabía.-Respondió este.- Pero yo sí.


Continuaron andando algunos metros más hasta llegar a una cafetería que ambos conocían. Entraron.


lunes, 13 de febrero de 2017

THE WALKING DEAD Analizando escena

El titulo de la entrada lo dice todo ¿no?

Aprovechando el mini curso de guión cinematográfico que estoy publicando todas las semanas en el blog, veo casi obligado escribir este post. En los últimos años la diferencia entre series y cine prácticamente es nula, por lo que el lenguaje cinematográfico claramente es similar en ambos casos. Cuando nos sentamos frente al ordenador y abrimos el procesador de textos con nuestro guión frente a nosotros, soñamos con escribir escenas como la que vamos a analizar a continuación. Y es que un guionista no solo se limita a escribir el guión. Tiene además que ver la película en su mente como la va a ver el espectador.

Pero en fin, vayamos a lo que nos ocupa.

El lunes acabó la primera parte de la séptima temporada de The Walking Dead. ¿Que me pareció esta primera parte? Pues personalmente no me defraudó.

Pero no vamos a hablar de la temporada en sí, sino de la última escena del último capítulo de la primera parte de la temporada.

Me pareció sencillamente una escena magistral. Durante tres años estuve estudiando dirección cinematográfica y guión de ficción y este último año he estudiado edición de vídeo. Y creo que se estudia dirección cinematográfica para poder disfrutar de escenas como la que nos ocupa.

Empecemos:

La mirada de Maggie nos avisa de que ha visto algo en la entrada. Y es a partir del momento en el que abre la puerta cuando el trabajo de guionista, dirección y por último (aunque tan importante o más) edición crean una  de las mejores escenas en serie que he podido ver en los últimos años.

La puerta se abre, y aparece Rick y tras él el grupo superviviente. Pero no vemos un Rick abatido como en escenas anteriores: lo vemos como el lider del grupo de temporadas anteriores. ¿Y que es lo primero que hace? A mi juicio un buen lider es aquel que sabe rectificar, que sabe reconocer cuando se equivoca, y efectivamente lo que hace es abrazar a Maggie, preguntarle por su estado y acto seguido, y lo más importante, reconocer que ella llevaba razón desde el principio. El lider poco a poco va recobrando su puesto. Un puesto que Negan le había arrebatado de manera brutal. 

A continuación vemos que Daryl ha regresado y entonces llega uno de los momentos más espectaculares (y lo digo como guionista)

Imagen extraída de Google


 Sin decir una sola palabra, y un esplendido trabajo en montaje y guión vemos reflejado en los actos de Daryl que su lealtad hacia el lider (a pesar de todo lo que ha sufrido encarcelado) sigue intacta. Y eso hay que demostrarlo en público (un mensaje al resto del grupo). Para después, entregarle el único arma con munición que tiene el grupo. Y sin mover los labios y muy ágilmente el guionista sin dialogo está diciendo: "Toma Rick el arma. El lider eres TÚ y solo TÚ tienes que ser el portador" 

Y acto seguido cambio de plano y entonces vemos un contrapicado de Rick confirmando que el arma lleva balas. 

Un contrapicado que sirve para mostrar y realzar aún más la figura de Rick como el lider, como el único lider. Sencillamente magistral. 




*la imagen no corresponde a la escena mencionada.

martes, 7 de febrero de 2017

CAPÍTULO 22 AMANTES Y FUTURA REINA

La brillante luz blanquecina que aquella noche brindaba la luna se filtraba sin resistencia alguna por el ventanal del salón del ático. La gruesa y ancha cortina de color granate que lo mantenía a oscuras durante las horas centrales del día estaba ahora descorrida, dejando al descubierto aquel enorme ventanal de gruesos y fuertes cristales. 

https://pixabay.com/

Y tras el cristal, la ciudad que creía dominar. Observaba en silencio desde el que probablemente podía ser el edificio más alto de la ciudad. Nada vivía por encima de ella, y aquella sensación le gustaba, le excitaba. Necesitaba tener, saber, que todo ser vivo estaba por debajo de ella. Su mirada se perdía, silenciosa, en la gran cantidad de edificios siempre más bajos, que se dibujaban y parecían ocultarse entre la oscuridad de la noche frente a sus ojos. Centenares de brillantes puntitos de luz desde un rincón a otro salpicaban de manera casi incoherente y absurda aquella su ciudad. Porque efectivamente era “su” ciudad.

Consciente como era en esos momentos, que un único pensar azotaba las tristes mentes de todos los ciudadanos de aquella ciudad: el miedo, sonrió en silencio. Sintió de nuevo la moqueta bajo sus pies descalzos. Una cálida mano se posó suavemente sobre su hombro izquierdo. No le era necesario mirar. El perfume de aquella humana con la que compartía sabanas sudor y besos, rodeó a las dos mujeres como si de una plácida y ardiente nube se tratase. Sintió aquel cuerpo junto al suyo. Siempre más cálido que el de ella misma. Y los labios de la humana al besar su hombro con suavidad, con extrema, delicada y exquisita sensualidad. Sintiendo, disfrutando y aborreciendo a partes iguales el maldito calor humano.

-¿En qué piensas?- La suave voz de la humana rompió el silencio en el ático.

-Presiento algo malo, algo terrorífico. La sangre ha empezado a verterse y ya no parará.- La mujer vampiro miró a la propietaria de la librería, que estaba a su lado, completamente desnuda, como ella. Dejando que la luz de la luna bañase sus excitados y hermosos cuerpos. 

Quizá aquella humana fuese incluso más hermosa que ella misma, pensaba algunas veces el vampiro. Pero no le molestaba. La humana terminaría envejeciendo y ella seguiría exactamente igual. De hecho, aquel cuerpo humano ya empezaba a mostrar evidentes signos del aterrador paso del tiempo, cosa que a cada día que pasaba le resultaba más asqueroso y perturbador. 

No tenía intención de convertirla. No la quería tanto como para dar ese paso. Disfrutaba con ella en la cama, eso sí. Y le resultaba útil en otros aspectos del día a día. Pero eso era todo. Disimulaba al hablar con Lucia. No le importaba fingir que la amaba. Cuando se cansase de la humana le desgarraría el cuello de un mordisco y la abandonaría en algún callejón, o a orillas del río. A la policía no le importaría encontrar un nuevo cadáver. No era nada nuevo para los agentes el descubrir un cuerpo mutilado a orillas del río. 

Le acarició el pelo lentamente. Su rostro se contrajo en una sutil mueca de excitación cuando Lucia recorrió sus firmes pechos con sus labios ardientes de humana. Sin dejar de contemplar “su” ciudad, dejó que aquella mujer fuese descendiendo suavemente por su piel hasta llegar a su sexo y hundir sus labios en él. Recordaba, en ese preciso instante, la de hombres y mujeres que habían hecho exactamente lo mismo, pero con la diferencia de que la mayoría de esas personas, luego fueron brutalmente asesinadas y arrojadas a un contenedor como simples bolsas de basura.  

-¿No quieres saber porque deseo convertir al bloguero ese?- preguntó sintiendo excitada los labios de la humana dentro de ella.


-Eres muy caprichosa- Lucia se retiró un instante y contestó levantando la mirada hacia la mujer vampiro. Después, sin esperar contestación alguna, volvió a hundir sus labios en el sexo de su “ama”. Ésta sonrió en silencio, sintiendo la lengua y los labios de la humana dentro de ella. Sin dejar de contemplar su ciudad. Sintiendo el placer que aquella mujer le brindaba con la lengua y los dedos. 

CAPÍTULO ANTERIOR



martes, 31 de enero de 2017

CAPÍTULO 21 EL PASADO DE LUCIA PARTE 6


Buenas tardes. Nueva entrega de "La historia de la ciudad sin árboles"

Recordaros que podéis adquirir la novela completa pinchando AQUÍ. Muchas gracias de corazón por visitar a diario el blog.





Y aquella “nueva” vida parecía empezar en un piso bastante feo. O quizá fue el cansancio lo que le hizo a la mujer tener aquella sensación cuando abrieron la puerta y accedieron al interior. Encendieron la luz. El salón no era muy grande, y tenía una cristalera todo lo ancho de la pared, por la que parecía que se accedía a una terraza. Una cocina, tampoco muy amplia, tres dormitorios y un cuarto de baño. Curiosamente el cuarto de baño era lo mejor del piso.
https://pixabay.com/


-Creo que probaré la bañera- murmuró Lucia desde la puerta nada más encender la luz y ver la amplitud y la gran bañera que lo presidía.- Necesito unos minutos de relajación.- Y sus palabras se perdieron en un horizonte lejano, prisioneras sin duda alguna por el cansancio y el abatimiento que inundaba su cuerpo y alma en esos momentos.

-No queda mucho para el amanecer- dijo Pierre, que estaba justo detrás de ella, y que se había asomado igualmente a ver el cuarto de baño.- Toma un baño y relájate, yo saldré dentro de un rato a comprar algo para comer.

Acto seguido le dio un beso en la mejilla a su mujer y regresó al salón. Lucia le siguió unos segundos con la mirada, para después entrar en el cuarto de baño y cerrar la puerta tras de sí. Justo encima del lavabo había un feo y vulgar espejo. Se miró en silencio. ¿Con que fines tendría aquel…Carrier este piso? ¿Por qué de repente había aceptado sin darse cuenta la existencia de vampiros…caza vampiros…y demás cosas extrañas?

Dibujó un agrio gesto de contradicción en su rostro. Estaba demasiado cansada para pensar en ello en esos precisos momentos. Ya habría tiempo. Abrió el grifo del agua y esperó a que saliese a una temperatura agradable y empezase a llenarse. Lentamente se desnudó. La ropa estaba bastante sucia, fría, húmeda. Lentamente se introdujo en la bañera. El agua empezó a cubrir su desnudo cuerpo. Se tumbó, y dejó que el agua le cubriese lenta y apaciblemente. Cerró los ojos. Se dejó transportar a ninguna parte. A esa “ninguna parte” en la que el cuerpo está relajado, y la mente puede tomarse unos segundos de descanso. Donde todo pierde su peso, todo parece flotar y vagar sin dirección concreta. Los sueños…los problemas…el cansancio…Todo parece dejar de existir cuando se viaja con los ojos cerrados a esa “ninguna parte”.

Escuchó el grifo de la bañera desde el sillón en el que se había sentado frente a la corredera de la terraza en el salón. No había cortina ni visillo. La ciudad se extendía al otro lado del cristal desnudo. Empezaba a adivinarse el amanecer. Tímidamente ya se dejaban ver las primeras luces, algunas sombras empezaban a sucumbir ante un nuevo día, ante un nuevo amanecer. Sintió entonces un punzante dolor en el costado. Con cuidado se levantó el jersey y vio como la herida había dejado de sangrar, pero tenía peor aspecto. No le había dicho nada a Lucia para no preocuparle. Seguramente fue antes de entrar en el establo, cuando perdió el control de la ranchera y esta se salió del camino precipitándose varios metros por un pequeño acantilado. La bestia los perseguía, y aunque sintió como la sangre caliente le empapaba la piel, no pensó en ello. Claro que dolía, pero su mente solo estaba concentrada en una cosa: poner a salvo a su mujer de aquel ser. Ahora, aunque la herida no sangraba, empezó a sentir un gran mareo, a sentir como las fuerzas le fallaban tan rápidamente que apenas tendría tiempo de…nada. Cayó de rodillas llevándose la mano al costado. Una vasta neblina empezó a cubrir su vista. Su cuerpo se encogió casi en forma fetal, cayendo hacia delante e hincando la frente en el suelo. Al fondo, el sonido del grifo de la bañera. Intentó llamar a su esposa, pero la voz se negó a brotar de sus labios. Las fuerzas lo habían abandonado. Sus ojos se cerraron lentamente. La mano dejó de cubrir la herida y cayó muerta al suelo. El amanecer bañó tímidamente con sus sumisos e indefinidos tonos y solo durante unos minutos el cuerpo sin vida de Pierre.


J. Carrier regresó un mes más tarde.


lunes, 30 de enero de 2017

SHAMELESS!!!!

¿Quién no conoce la serie estadounidense Shameless? Serie por cierto inspirada en otra británica del mismo título y probablemente menos conocida. Pero tampoco quiero entrar en esa discusión. 

Imagen extraída de Google


Hasta ahora he sido seguidor de esta serie estadounidense. Me gustaba el ritmo vertiginoso de los capítulos...las historias entrecruzadas de todos y cada uno de los personajes... en fin que tampoco se puede negar que es un producto de calidad.

Pero desgraciadamente ha llegado un punto en el que he dicho: BASTA!!!!! Si en temporadas anteriores abrigaba la esperanza que Fiona y los suyos pudiesen salir adelante en la vida, ahora me niego a querer saber más de los Gallagher. No voy a contar nada que pueda resultar un “spoiler”, pero no puedo aguantar ni un solo capítulo más viendo como todos y cada uno de los miembros de esta familia episodio tras episodio, se hunden cada vez más en la mierda. Como echan a perder todas las oportunidades que se les cruzan en la vida de salir adelante, de labrarse un futuro mejor. Como se recrean en su propia mierda, incluso parecen echarla de menos en cuanto asoman un poco la cabeza de lo que es el estercolero de vidas que llevan.

He decidido dejar de ver la serie. No puedo. Quizá mi estado de ánimo también sea un inconveniente a la hora de ver esta serie. Pero me niego a ver todas las semanas a una panda de ineptos, porque al final los Gallagher son unos ineptos, que son incapaces de sacrificarse en lo más mínimo por salir adelante.


Imagen extraída de Google


Resulta desolador que al final lo que predomine en la serie sea el hecho de que prefieran vivir y morir entre cucarachas y drogas antes que sacrificarse un poco.

En esta vida todo es sacrificio, y ello conlleva que, nos guste o no, para poder conseguir unas metas desgraciadamente en ocasiones tenemos que dejar algunas cosas de nuestra vida atrás.


En fin, lo dicho. Esto está muy lejos de ser una crítica. No lo pretendo. Solo se trata de un pensamiento… una reflexión personal después de haber visto los últimos episodios de la temporada 6.      

martes, 24 de enero de 2017

CAPÍTULO 21 EL PASADO DE LUCIA PARTE 5

Buenas tardes.5ª parte del capítulo 21 de La historia de la ciudad sin árboles 


Muchas gracias de corazón por pasar cada día por el blog y seguir las entregas semanales de mi última novela.





Lucia y Pierre se miraron un instante, desconcertados.

-Dirá mejor que acaba de matar- rectificó Pierre. Poniendo un ligero énfasis en la palabra “acaba”.

Frente a ellos, la carretera continuaba lisa y oscura. Enigmática. Continuaba lloviendo, pero el sonido de la tormenta parecía haber quedado en un segundo plano. J. Carrier volvió a mirarlos un instante, mostrando una sonrisa de satisfacción.

-Explícalo como quieras- dijo el caza vampiros- Desconozco el motivo por el que esa bestia os perseguía. Pero nunca persiguen sin ningún motivo.
https://pixabay.com/es/


-Nosotros no sabemos nada- El tono de voz de Lucia no fue todo lo convincente que quiso que sonase. Se encontró un par de segundos con la mirada de J. Carrier, que sin duda era una mirada de: “no me creo ni una palabra nena. No te creo”.




-Me ayudareis a cazar a la gran jefa. Instalaros en esa ciudad. Hacer una vida normal. Tendréis noticias mías de cómo, cuándo y por dónde empezar la tarea. Queráis o no estáis metidos en esto tanto como yo.

El matrimonio se miró unos instantes. La tormenta arreciaba por momentos. El limpia parabrisas no parecía dar abasto. En medio de la oscura noche la furgoneta no dejó de avanzar a gran velocidad por la solitaria carretera comarcal.

Tres horas más tarde entraban en la ciudad. Lo hacían en silencio, por la parte oeste. Zonas industrializadas, anchas calles de polígonos industriales. Todo bastante oscuro, solitario, de aspecto muy triste. Alguna que otra farola encendida, pero poco más. Lucia sujetaba la mano izquierda de Pierre entre las suyas, presionando casi con fuerza. Pero el francés no protestaba. En esos momentos ambos sabían que una nueva vida empezaba para ellos. Atrás quedaban recuerdos, amigos, familiares. Mientras circulaban por la carretera, antes de llegar a la ciudad, Lucia hacía memoria en silencio. ¿Qué había pasado para que aquel monstruo o lo que fuese los persiguiese?

La vieja furgoneta se detuvo. Por fin el metálico ruido cesó. Aunque Lucia no se dio cuenta hasta pasados unos segundos, cuando Pierre retiró sus manos y ella “despertó” de unos recuerdos que se resistían. Tanto su marido como J. Carrier habían descendido del vehículo. Moviendo la cabeza en un gesto de cansancio, cogió la pequeña mochila que llevaba entre los pies y bajó también. Pierre salió a su encuentro.

-¿Estas bien?- El francés se interesó por su estado.

-Cansada- murmuró ella, casi de manera furtiva. Como si aquella confesión solo fuese para su marido, y no para el extraño, el supuesto caza vampiros que se acercaba a ellos en esos momentos. Pierre la cogió de la mano con cariño, atrayéndola hacía él. Justo en el momento en que J. Carrier terminaba de rodear la furgoneta y se detenía frente a ellos.

-Las llaves de un piso- J. Carrier estiró el brazo y les estregó un par de llaves en un feo y desgastado llavero que parecía uno de los huesos de un dedo humano, en el que venía escrito en tinta negra el número del portal del piso y la letra. Un poco macabro el aspecto del llavero, pensó Pierre cuando lo observo al cogerlo - De momento servirá.-Sentenció Carrier.

El francés cogió las llaves. Con un gesto tranquilo, casi sin ganas que J. Carrier lo percibió. La noche era algo fría. No llovía. Había dejado de llover casi cincuenta kilómetros atrás, pero arriba en el cielo no se veía una sola estrella, ni siquiera la luna parecía estar dispuesta a hacer acto de presencia. El suelo estaba mojado, pequeños charcos salpicaban la acera.


-Volveré en unos dos meses,- Anunció Carrier mirando al matrimonio- Si puedo antes, vendré antes.- Durante un instante miró en silencio a ambos.- Encontraréis la ciudad un poco… extraña, diferente, pero no temáis. Con sus pequeñas particularidades, pero al final de todo es una ciudad más.- Hizo una pequeña pausa sin dejar de mirar a la pareja.- Quizá entonces decidáis contarme vuestra historia.

Sin decir alguna palabra más, J. Carrier rodeó la furgoneta y subió a ella, bajo la atenta mirada de Lucia y Pierre. Poco después, se alejaba por donde habían llegado minutos antes. Pierre miró a su esposa. Ambos se giraron y levantaron la mirada ante el gris y feo edificio que se alzaba majestuoso y triste frente a ellos. Todo era oscuridad. La silueta del edificio recortada frente a la noche. Sin decir nada se dirigieron hacia el portal. Empezaba su nueva vida. 

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